miércoles, 15 de enero de 2014

La época del terror

Uno de los referentes mas importantes es este pero no especificas cual es para ti y de que pais te refieres espero te ayude esto

El Reinado del Terror, que también se conoce sencillamente como El Terror, abarcó un periodo de la historia de la Revolución Francesa de 1793 a 1794 caracterizado por la brutal represión de los revolucionarios mediante el recurso al terrorismo de Estado. El Reinado del Terror se desenvolvió bajo la dirección del Comité de Seguridad Pública, cuerpo colegiado de doce integrantes encabezado por Maximilien Robespierre, quien señalaría:

El terror no es más que la justicia rápida, severa, inflexible.


Robespierre caería luego víctima de su propia campaña de terror.

El nombre de Terror no pudo ser más justo. Los tribunales revolucionarios condenaron sumariamente a millares de civiles inocentes a muerte (en la guillotina, por lo general); otros fueron golpeados por turbas, a veces por sus opiniones o actos políticos, pero a menudo sin mayor justificación que la sospecha. La mayoría de las víctimas eran transportadas ceremoniosamente a la guillotina en carros tirados donde pasaban por en medio de gente que se mofaba ruidosamente de ellos.

Esta política obligó a numerosos ciudadanos a exiliarse, fueran o no afines al régimen monárquico, de hecho, liberales como Chateaubriand sufrieron ese destino, aunque posteriormente muchos regresarían a la vida pública durante el gobierno de Napoleón.

El Terror empezó el 5 de septiembre de 1793 cuando la Asamblea Nacional votó en favor de instrumentar medidas de terror para reprimir las actividades contrarrevolucionarias. El Reinado del Terror habría de durar hasta la primavera de 1794 y de cobrar entre 35.000 y 40.000 vidas. Tan solo en el mes anterior a su final, hubo 1.300 ejecuciones.

El Terror terminó al ganarse la decisiva Batalla de Fleurus, que aplastó al ejército austríaco el 26 de junio de 1794. Habiendo quedado anulada la posibilidad de una invasión, varios miembros de la Convención conspiraron contra Robespierre y lo arrestaron el 27 de julio (9 de Termidor) junto con varios seguidores. El guillotinamiento de Robespierre el día siguiente marcó el fin del Reinado del Terror y el inicio de la Reacción de Termidor.

Años después se reproduciría una nueva época de represión, que con el nombre de El Terror Blanco se instauraría en 1815 tras el retorno del Rey Luis XVIII al poder; gente sospechosa de nexos con los gobiernos de la Revolución o de Napoleón fueron arrestados y ejecutados.

martes, 14 de enero de 2014


revolución francesa
Se conoce como Revolución francesa al proceso social y político ocurrido en Francia entre 1789 y 1799, cuyas principales consecuencias fueron:
— El derrocamiento de Luis XVI, perteneciente a la Casa real de los Borbones
— La abolición de la monarquía en Francia
— La proclamación de la Iª República
El mismo año de 1789, cuando los colonos norteamericanos publicaban su Constitución,estallaba la Revolución en Francia. Esta tuvo una repercusión tal, que se la considera como el inicio de la época Contemporánea.
Causas
Luis XVI, Rey de Francia.
Las ácidas críticas de los escritores de la Ilustración al sistema político imperante; el descontento general ante el fracaso de la política exterior que obligó a entregar el Canadá a Inglaterra, y las aspiraciones de la alta burguesía a intervenir en el gobierno de la nación, prepararon un clima propicio a la revolución. Ella estalló al agudizarse la crisis económica que venía sufriendo el país desde el final de 1763.
Las causas más influyentes fueron:
— La incapacidad de las clases gobernantes (nobleza, clero y burguesía) para hacer frente a los problemas de Estado
— La indecisión de la monarquía
— Los excesivos impuestos que recaían sobre el campesinado
— El empobrecimiento de los trabajadores
— La agitación intelectual alentada por el Siglo de las Luces
— El ejemplo de la guerra de la Independencia estadounidense
Más de un siglo antes de que Luis XVI ascendiera al trono (1774), el Estado francés había sufrido periódicas crisis económicas motivadas por:
— Largas guerras emprendidas durante el reinado de Luis XIV
— Mala administración de los asuntos nacionales en el reinado de Luis XV
— Las cuantiosas pérdidas que acarreó la Guerra Francesa e India (1754-1763)
— El aumento de la deuda generado por los préstamos a las colonias británicas de Norteamérica durante la guerra de la Independencia estadounidense (1775-1783).
No tardaron en constituirse en toda Francia gobiernos provisionales locales y unidades de la milicia. El mando de la Guardia Nacional se le entregó al marqués de La Fayette, héroe de la guerra de la Independencia estadounidense. Luis XVI, incapaz de contener la corriente revolucionaria, ordenó a las tropas leales retirarse. Volvió a solicitar los servicios de Necker y legalizó oficialmente las medidas adoptadas por la Asamblea y los diversos gobiernos provisionales de las provincias.
María Antonieta y sus hijos. El temperamento frívolo de la reina concitó contra ella la animosidad del pueblo francés
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En agosto de 1774, el rey nombró controlador general de Finanzas a Anne Robert Jacques Turgot, un hombre de ideas liberales que instituyó una política rigurosa en lo referente a los gastos del Estado. Sin embargo, la mayor parte de su política restrictiva fue abandonada al cabo de dos años y Turgot se vio obligado a dimitir por las presiones de la nobleza y el clero, apoyados por la reina, María Antonieta de Austria. Su sucesor, el financiero y político Jacques Necker, tampoco consiguió realizar grandes cambios antes de abandonar su cargo en 1781, debido asimismo a la oposición de los mismos grupos.
La censura quedó abolida durante la campaña y multitud de escritos que recogían las ideas de la Ilustración circularon por toda Francia. Necker, a quien el monarca había vuelto a nombrar interventor general de Finanzas en 1788, estaba de acuerdo con Luis XVI en que el número de representantes del tercer estado (el pueblo) en los Estados Generales fuera igual al del primer estado (el clero) y el segundo estado (la nobleza) juntos, pero ninguno de los dos llegó a establecer un método de votación.
A pesar de que los tres estados estaban de acuerdo en que la estabilidad de la nación requería una transformación fundamental de la situación, los antagonismos estamentales imposibilitaron la unidad de acción en los Estados Generales, que se reunieron en Versalles el 5 de mayo de 1789.
Las delegaciones que representaban a los estamentos privilegiados de la sociedad francesa se enfrentaron inmediatamente a la cámara rechazando los nuevos métodos de votación presentados.
El pueblo exigía la convocatoria de los Estados Generales (una asamblea de notables formada por representantes del clero, la nobleza y el tercer estado), cuya última reunión se había producido en 1614, y el rey Luis XVI accedió finalmente a celebrar unas elecciones nacionales en 1788
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Las clases sociales que carecían de propiedades deseaban acceder al voto y liberarse de la miseria económica y social, y no tardaron en adoptar posiciones radicales. Este proceso, que se extendió rápidamente por toda Francia gracias a losclubes de los jacobinos, y de los cordeliers, adquirió gran impulso cuando se supo que María Antonieta estaba en constante comunicación con su hermano Leopoldo II, emperador del Sacro Imperio Romano Germánico.
La precipitación de los acontecimientos
Para solucionar los problemas económicos, el débil monarca Luis XVI convocó a los Estados Generales del Reino (una asamblea consultiva) que no se reunían desde 1614.
Esta convocatoria fue exigida por los "privilegiados" (clero nobleza) quienes se negaban a pagar los tributos indispensables para conjurar la crisis económica. Los burgueses se aprovecharon de estas circunstancias y, ante la amenaza de la nobleza armada que pretendió mantener sus privilegios, movilizaron a toda la nación.
El pueblo salió a las calles de París y el 14 de julio de 1789, se apoderaron de laBastilla. Esta prisión era el símbolo del absolutismo político y del régimen que se deseaba cambiar. En esta jornada, una muchedumbre de artesanos, obreros, tenderos, estudiantes y funcionarios se impusieron a las tropas reales.
El pueblo de París respondió con la insurrección ante estos actos de provocación; los disturbios comenzaron el 12 de julio, y las multitudes asaltaron y tomaron La Bastilla —una prisión real que simbolizaba el despotismo de los Borbones— el 14 de julio.
Durante el transcurso de los diez años siguientes a estos acontecimientos, los ideales revolucionarios demostraron su fuerza. Se obtuvo la libertad política, la dictación de una Constitución que dividía los poderes del Estado para garantizar la libertad individual, para asegurar la igualdad de todos los ciudadanos ante la ley y para permitir la expresión de la soberanía popular mediante el sufragio.
A fin de defender sus conquistas ante la reacción de la nobleza que se alió con los monarcas extranjeros, los burgueses revolucionarios exaltaron el principio de la nacionalidad identificando a la Nación con el Estado. Al comienzo, nadie pensó que la conquista de la libertad desataría la violencia y la destrucción, pero así sucedió. No solamente el Rey fue guillotinado, también muchos protagonistas del proceso revolucionario se transformaron en sus víctimas.
En la Revolución francesa podemos distinguir cuatro etapas:
1.- La Asamblea Constituyente (1789-1791): formada por decisión de los miembros de la burguesía en el seno de la Asamblea de los Estados Generales convocados por el Rey; abolió los privilegios, sometió al clero al poder civil y secularizó sus bienes, ordenó la redacción de la "Declaración de los derechos del hombre", y estableció el imperio de la Constitución de 1791.
El rey se vio obligado a ceder ante la continua oposición a los decretos reales y la predisposición al amotinamiento del propio Ejército real. El 27 de junio ordenó a la nobleza y al clero que se unieran a la autoproclamada Asamblea Nacional Constituyente. Luis XVI cedió a las presiones de la reina María Antonieta y del conde de Artois (futuro rey de Francia con el nombre de Carlos X) y dio instrucciones para que varios regimientos extranjeros leales se concentraran en París y Versalles. Al mismo tiempo, Necker fue nuevamente destituido.
La Asamblea Nacional Constituyente comenzó su actividad movida por los desórdenes y disturbios que estaban produciéndose en las provincias (el periodo del "Gran Miedo"). El clero y la nobleza hubieron de renunciar a sus privilegios en la sesión celebrada durante la noche del 4 de agosto de 1789; la Asamblea aprobó una legislación por la que quedaba abolido el régimen feudal y señorial y se suprimía el diezmo, aunque se otorgaban compensaciones en ciertos casos. En otras leyes se prohibía la venta de cargos públicos y la exención tributaria de los estamentos privilegiados.
La burguesía en París, temerosa de que la muchedumbre de la ciudad aprovechara el derrumbamiento del antiguo sistema de gobierno y recurriera a la acción directa, se apresuró a establecer un gobierno provisional local y organizó una milicia popular, denominada oficialmente Guardia Nacional. El estandarte de los Borbones fue sustituido por la escarapela tricolor (azul, blanca y roja), símbolo de los revolucionarios que pasó a ser la bandera nacional.
La Fayette
Junto con la Declaración de los Derechos del hombre y del ciudadano, los delegados formularon los ideales de la Revolución, sintetizados más tarde en tres principios, "Liberté, Égalité, Fraternité"("Libertad, Igualdad, Fraternidad").
El 5 y el 6 de octubre, la población parisina, especialmente sus mujeres, marchó hacia Versalles y sitió el palacio real. Luis XVI y su familia fueron rescatados por La Fayette, quien les escoltó hasta París a petición del pueblo. Tras este suceso, algunos miembros conservadores de la Asamblea Constituyente, que acompañaron al rey a París, presentaron su dimisión.
2.- La Asamblea Legislativa (1791-1792): elegida por sufragio censitario y donde se impuso la tendencia republicana de los moderados girondinos y los extremistas jacobinos sobre los defensores de la monarquía; creó el ejército nacional para defender el proceso revolucionario contra los demás monarcas europeos, ya que los nobles que habían emigrado trataban de conseguir la ayuda de Prusia y Austria para restablecer el "Antiguo Régimen".
El 17 de julio de 1791 los sans-culottes (miembros de una tendencia revolucionaria radical que exigía la proclamación de la república) se reunieron en el Campo de Marte y exigieron que se depusiera al monarca. La Guardia Nacional abrió fuego contra los manifestantes y los dispersó siguiendo las órdenes de La Fayette, vinculado políticamente a los feuillants, un grupo formado por monárquicos moderados.
El rey fue privado de sus poderes durante un breve periodo, pero la mayoría moderada de la Asamblea Constituyente, que temía que se incrementaran los disturbios, restituyó a Luis XVI con la esperanza de frenar el ascenso del radicalismo y evitar una intervención de las potencias extranjeras.
El 14 de septiembre, el rey juró respetar la Constitución modificada. Dos semanas después, se disolvió la Asamblea Constituyente para dar paso a las elecciones sancionadas por la Constitución. Durante este tiempo, Leopoldo II y Federico Guillermo II, rey de Prusia, emitieron el 27 de agosto una declaración conjunta referente a Francia en la que se amenazaba veladamente con una intervención armada.
La Asamblea Legislativa, que comenzó sus sesiones el 1 de octubre de 1791, estaba formada por 750 miembros que no tenían experiencia alguna en la vida política, debido a que los propios integrantes de la Asamblea Constituyente habían votado en contra de su elegibilidad como diputados de la nueva cámara. Ésta se hallaba dividida en facciones divergentes.
El centro de la cámara acogía al grupo mayoritario, conocido como el Llano, que carecía de opiniones políticas definidas pero que se oponía unánimemente al sector radical que se sentaba en el ala izquierda, compuesto principalmente por los girondinos, que defendían la transformación de la monarquía constitucional en una república federal, un proyecto similar al de los montagnards(grupo que por ocupar la parte superior de la cámara, recibió el apelativo de La Montaña) integrados por los jacobinos y loscordeliers, que abogaban por la implantación de una república centralizada.
María Antonieta ante un Tribunal Revolucionario
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Antes de que estas disensiones abrieran una profunda brecha en las relaciones entre los girondinos y los montagnards, el sector republicano de la Asamblea consiguió la aprobación de varios proyectos de ley importantes, entre los que se incluían severas medidas contra los miembros del clero que se negaran a jurar lealtad al nuevo régimen. Sin embargo, Luis XVI ejerció su derecho a veto sobre estos decretos, provocando así una crisis parlamentaria que llevó al poder a los girondinos.
A pesar de la oposición de los más destacados montagnards, el gabinete girondino, presidido por Jean Marie Roland de la Platière, adoptó una actitud beligerante hacia Federico Guillermo II y Francisco II, el nuevo emperador del Sacro Imperio Romano, que había sucedido a su padre, Leopoldo II, el 1 de marzo de 1792.
El deseo de entablar una guerra se extendió rápidamente entre los monárquicos, que confiaban en la derrota del gobierno revolucionario y en la restauración del Antiguo Régimen, y entre los girondinos, que anhelaban un triunfo definitivo sobre los sectores reaccionarios tanto en el interior como en el exterior. El 20 de abril de 1792 la Asamblea Legislativa declaró la guerra al Sacro Imperio Romano.
Marat, activista revolucionario, miembro de la Convención, contribuyó a la caída de los girondinos.
3.- La Convención (1792-1795): que reclamó la República, dio muerte al monarca e impuso un régimen  de terror tal, que nadie se sentía seguro después del asesinato de Marat y la ejecución deDantón, dos líderes revolucionarios. La Convención pretendió borrar todo vestigio del pasado, cambiando el calendario e introduciendo el culto a la diosa Razón; mas, la posición extremista deRobespierre unió a todas las fuerzas contra él y se le ajustició, junto a sus colaboradores que habían llevado la violencia al paroxismo mediante la implantación de ese régimen de terror.
Se impusieron importantes restricciones al poder de la Iglesia católica mediante una serie de artículos denominados Constitución civil del Clero:
— Confiscación de los bienes eclesiásticos
— Se permitió al Estado emitir un nuevo tipo de papel moneda, los asignados, garantizado por las tierras confiscadas
— Que los sacerdotes y obispos fueran elegidos por los votantes
— Recibieran una remuneración del Estado
— Prestaran un juramento de lealtad al Estado
— Que las órdenes monásticas fueran disueltas.
Toma de la Bastilla, 14 de julio de 1789.
4.- El Directorio (1795-99): que fue un gobierno moderado y que, ante el peligro de un retorno de la reacción o de un rebrote del terror, acabó por ceder el poder a un joven general que se había distinguido por sus victorias contra los austríacos en Italia: Napoleón Bonaparte
Obra de Bonaparte
Este general dirigió y condujo la política francesa durante quince años. Las campañas militares de sus ejércitos difundieron los principios de la Revolución por todo el continente europeo.
Gracias al prestigio que le dieron sus campañas de Italia y de Egipto, pudo dar un exitoso golpe de Estado que le permitió derrocar al Directorio y crear el Consulado, en el cual asumió el cargo de Primer Cónsul. Tres años más tarde, se declaró cónsul único y vitalicio, y un decreto senatorial de 1804, ratificado por un plebiscito, lo proclamó "Emperador de los franceses".
Napoleón Bonaparte
Napoleón Bonaparte.
La política internacional de Bonaparte estuvo dominada por sus ambiciones imperialistas que lo llevaron a intentar el dominio de Europa. Inglaterra organizó coaliciones para impedir el auge de un rival tan poderoso. El emperador impuso a los países sometidos "el bloqueo continental" para perjudicar los intereses económicos de los ingleses: nadie podría importar ni exportar mercaderías de Inglaterra. Para hacer respetar estas medidas, debió invadir Portugal, hecho que lo llevó a intervenir en España. El pueblo español se levantó contra el "usurpador", organizó guerrillas e infligió las primeras derrotas al ejército imperial (1808).
Para impedir la alianza anglo-rusa, Bonaparte emprendió personalmente la campaña contra el zar. A pesar de sus triunfos, tuvo que retirarse de Moscú. El invierno diezmó sus fuerzas y no le permitió sofocar los nuevos levantamientos de los pueblos sojuzgados. Sus enemigos lo derrotaron en Leipzig y lo enviaron a la isla Elba. Logró escapar y gobernar a Francia durante cien días. Derrotado en Waterloo, fue desterrado a la isla Santa Elena donde murió en 1821.
Bonaparte fue, a la vez, un héroe romántico, un hombre de acción y de rápidas decisiones y un revolucionario que consolidó los cambios exigidos por la burguesía al comienzo de la Revolución. Organizó el Estado creando un modelo que fue imitado por muchos países durante todo el siglo XIX. Entre otras medidas, ordenó la redacción del Código Civilmodernizó la administración públicauniformó el sistema de pesos y medidas aplicando el sistema decimal, organizó la enseñanza fiscal (los liceos, dependientes del Estado, reemplazaron a los colegios de la iglesia) y adecuó la Universidad a las necesidades profesionales del país.

martes, 17 de diciembre de 2013


Hoy en día vivimos en un mundo digital y casi siempre 
estamos pegados al celular o la computadora, es más hay 
veces que hasta en las fiestas, reuniones, comidas o hasta 
una cita en pareja no soltamos el aparato.
Ya se ha vuelto una adicción y nos perdemos de algunas 
cosas especiales que suceden en la vida real. 

lunes, 16 de diciembre de 2013

GRANDES FILÓSOFOS ILUSTRADOS.

Los pensadores ilustrados fueron llamados filósofos por sus contemporáneos. Entre ellos destacaron:
Voltaire (1694-1778). 

Defendía una religión natural y la existencia de un Ser Supremo, pero rechazaba las iglesias establecidas, las supersticiones y los ritos irracionales. Autor de Cándido y el Diccionario filosófico.

Voltaire.jpgEn 1746, fue elegido miembro de laAcademia francesa. Por unas obras, además de por su pensamiento bastante liberal, fue perseguido y encarcelado y encarcelado en la famosa cárcel de la Bastilla. Pero se destacó a lo largo de los años por sus escritos literarios y sobre todo por los filosóficos.

Voltaire defendía la igualdad de todos, la creencia de un sentimiento universal de la justicia, que tiene que reflejarse en las leyes de todas las sociedades. Y que la vida en común, exige un "pacto social" para preservar el interés de cada uno.
Montesquieu (1689-1755)

En su obra El espíritu de las leyes desarrollaba algunos principios de la teoría política contemporánea, como la monarquía parlamentaria y la separación de poderes.

Nació en una familia aristócrata y se dedicó al estudio de las leyes en las Universidades de Burdeos y París. En 1721 se dio a conocer por medio de una negativa crítica a la sociedad francesa de su época, las Cartas Persas. Viajó por varios países europeos y publicó varias obras donde expone las teorías que fue desarrollando gracias a sus observaciones de la situación política en las diferentes naciones.

Es considerado uno de los precursores del liberalismo político por su teoría de la necesidad de separación de poderes (legislativo, ejecutivo y judicial) para evitar la tiranía y el despotismo, teoría que se aplica en la actualidad. 

Rousseau (1712-1778)

En la obra Emilio planteó una nueva visión de la educación. También fue fundamental su aportación a la teoría política con El contrato social, en el que se muestra partidario de las ideas democráticas.

Jean-Jacques Rousseau (painted portrait).jpgNació en Ginebra, Suiza. En 1750 ganó el premio de la Academia de Dijon (lo cual cambió su vida) por su Discurso sobre lasciencias y las artes. Su otro gran discurso, es el Discurso sobre el origen de la desigualdad entre los hombres (1755), en el que expuso la teoría que defendía que la ciencia, el arte y las instituciones sociales han corrompido a la humanidad. 

Una de sus obras más importantes, El contrato social, como teoría política, explica, entre otras cosas, el origen y propósito del Estado y de los derechos humanos. En este defiende que: para vivir en sociedad, los seres humanos acuerdan un "contrato social" que les otorga ciertos derechos a cambio de abandonar la libertad de la que dispondrían en su estado natural, pero que es un contrato que se debería de cumplir para vivir en una sociedad en la que todos los seres humanos somos iguales.

martes, 10 de diciembre de 2013


 
El estudio

    EL ESTUDIO 

    Para algunas personas el estudio consiste en estar matriculado  en  un colegio y asistir a unas clases. Pero estudiar es algo más,  es  aprender una serie de conocimientos ejercitando la inteligencia,  la  memoria,  la voluntad, la capacidad de análisis, de síntesis, de relacionar,  etc.  En el diccionario encontramos que estudiar es  "ejercitar  el  entendimiento para alcanzar o comprender una cosa".
    Para estudiar bien y alcanzar el éxito escolar son necesarias tres cosas: poder, querer y saber estudiar.
    Poder estudiar es tener inteligencia y el resto de facultades humanas. Es indudable que la inteligencia se relaciona mucho con el éxito escolar. En igualdad de condiciones un alumno "inteligente" obtiene mejores  notas que sus compañeros.
    El querer estudiar es tener el deseo y la  determinación  de  adquirir unos conocimientos. Hay estudiantes que con una inteligencia normal  consiguen buenos resultados a base de esfuerzo personal y dedicar el  tiempo necesario. Tan importante o más que la inteligencia es la motivación o el querer estudiar. Muchos alumnos fracasan no por falta de inteligencia sino por desinterés, por apatía, por dejar el trabajo para el último momento, es decir, por falta de motivación.
    El saber estudiar es el tercer factor importante para  alcanzar buenos rendimientos. Puede ocurrir que un alumno tenga la inteligencia suficiente y dedique bastante tiempo al estudio, pero los resultados son bajos  e incluso fracasa. Probablemente se debe a que emplea unas  malas  técnicas de estudio. De ahí el desfase entre trabajo y rendimiento.
    Además de estos factores importantes hay otros como el tener los conocimientos previos bien asimilados, dedicar el tiempo suficiente  al estudio y utilizar los instrumentos adecuados, como libros de texto,  diccionarios, atlas, etc.
    Podemos hacer poco para mejorar la inteligencia, pero si podemos mejorar la motivación y sobre todo las técnicas de estudio. En este curso  se estudiarán las técnicas generales que han sido contrastadas por la  experiencia o por los conocimientos teóricos y experimentales de la Pedagogía y la Psicología. En concreto se tratarán estos temas: la lectura, el subrayado, el cuadro sinóptico, el esquema, la forma de  tomar  apuntes,  la preparación de exámenes, la elaboración de trabajos y otras técnicas como confección de murales, teatro leído y debates.
    Para conseguir los objetivos del curso no basta con conocer las técnicas descritas, es necesario ponerlas en práctica según convenga  en  cada momento. La combinación entre la teoría y la práctica hará que  mejore el rendimiento académico.

martes, 3 de diciembre de 2013

Una sorpresa para mamá

        UNA SORPRESA PARA MAMÁ 

    Esta mañana mi hermano y yo nos hemos divertido. Mamá había ido al mercado y tardaba.
    Entonces Vicente y yo hemos empezado a arreglar  la casa.   
    Vicente ha traído un cubo  de agua para fregar; y yo he llevado las almohadas a las camas después de sacudirlas bien. 
    ¡Vaya sorpresa se ha llevado mamá a su regreso!

martes, 26 de noviembre de 2013

Las mil y una noches

    LAS MIL Y UNA NOCHES

    Cuando reinaba el califa Al-Mahdi, se presentó  un  hombre  llamado   Isaac Saíd ante el portero del palacio y le dijo:
    -Anúnciame al emir de los creyentes.
    Y Rebi, el portero, le preguntó:
    -Dime quién eres y qué es lo que pretendes.
    Y Saíd le respondió:
    -Yo soy un hombre que ha tenido una visión relacionada con el  emir   de los creyentes y querría contársela.
    Y el portero Rebi le replicó:
    -¿Vaya con éste! Si la gente no suele dar crédito a lo que ve, ¿cómo  va a dárselo a lo que otros le cuentan?  Discurre otra treta mejor que ésta.
    Pero Saíd le dijo al portero:
    Está bien; pero te prevengo que si no pasas a anunciarle mi presencia al califa, me valdré de otro que me haga llegar hasta él, y entonces  le contaré que te rogué que me anunciases y te negaste.
    Pasó luego Rebi a la cámara del califa y le dijo:
    -¡Oh, emir de los creyentes! A la puerta hay un hombre que pretende   haber tenido una visión buena relacionada contigo y desea contártela.
    -Pues hazle pasar -díjole Al-Mahdi.
    Pasó Saíd a la presencia del califa. Y dicen que era Saíd hombre  de  buena planta y buena cara, y tenía unas barbas muy largas y una lengua   muy suelta. Y, al verlo, le preguntó el califa:
    -¿Qué visión fue esa que tuviste, así Alá te bendiga?
    -Vi a alguien que venía a mí en un sueño y me decía: "Anúnciale  al   emir de los creyentes que se sentará en el trono por espacio de treinta  años y, en señal de eso, verá la próxima noche en su sueño  un  rubí  y  luego treinta rubíes más".
    Al oír aquello exclamó Al-Mahdi:
    -¡Qué bello sueño! He de probar lo que dices en mi sueño esta noche,  y si se confirma tu anuncio, te daré más de lo que pudieras ambicionar;  y si no fuera así, no te he de castigar, pues los sueños dicen una veces la verdad y otras nos engañan.
    Luego que acabó de hablar el califa, le dijo Saíd:
    -¡Oh, emir de los creyentes! Cuando yo vuelva a mi casa y le cuente   a mi familia que tuve el honor de llegar hasta el califa (Alá le colme   de mercedes) y me vean que vuelvo con las manos vacías,  ¿qué  dirán?    ¡Creerán que es mentira!
    -¿Pues qué quieres que haga? -le dijo Al-Mahdi.
    Y le contestó Saíd:
    -¡Oh, emir de los creyentes! Anticípame algo a cuenta de lo prometido.   Mandó entonces el califa que le diesen diez mil monedas y le pidió un fiador de que había de volver al día siguiente. 
    Tomó Saíd el dinero y Al-Mahdi le preguntó:
    -Bueno; ¿quién es tu fiador?
    Miró Saíd a su alrededor y se fijó en un mozo que allí estaba, y dijo al califa: 
    -Este será mi fiador.
    Al-Mahdi preguntó al muchacho:
    -¿Sales fiador por él?
    Y el muchacho exclamó:
    -Sí, emir de los creyentes. Yo seré su faidor.
    Fuese luego Saíd de allí con las diez mil monedas.  Y  sucedió  que,  llegada la noche de aquel día, tuvo el califa en su sueño la visión que  Saíd le había anunciado, todo al pie de la letra,  como  él  le  había   indicado.
    Al amanecer, Saíd se levantó y se dirigió a la puerta del califa, y   pidió que le anunciasen su venida. Dio luego Al-Mahdi orden de que  lo   introdujeran y, no bien posó en él su mirada, le dijo:
    -¿Dónde está la verdad de lo que me dijiste?
    Y Saíd le replicó:
    -¿Pues qué fue lo que vio el emir de los creyentes?
    Demoró el califa la respuesta y dijo:
    -En verdad tuve la visión que me dijiste,  tal  y  como  me  la describiste.
    Y en el acto mandó que le diesen tres mil dinares y diez arcas  de ropas de todas clases y tres caballerías de las mejores  que  en  sus cuadras había.
    Cargó Saíd con todo aquello y se retiró muy  contento. Y he aquí que, en la puerta, se tropezó con aquel muchacho que le había  servido  de fiador. 
    Y el mozo le comentó:
    -Por lo visto ese sueño tenía su fundamento.
    Y Saíd le contestó:
    -¡Por Alá, que no!
    Pero el chico le replicó:
    -¿Cómo es eso si el emir de los creyentes tuvo  el  sueño  que  le    anunciaste con todos sus detalles?
    -Sí -dijo Saíd-; pero esos son delirios que no tienen padre. Pues todo se debe a que al decirle yo al califa  esas  palabras  impresioné  su    espíritu y cautivé su corazón y ocupé su imaginación, y al echarse luego a dormir, seguía preocupado con aquello que tenía en su corazón y en su  sueño lo vio.
    Maravillado se quedó al oírlo el muchacho y Saíd le dijo:
    -Ya sabes el secreto; te lo he revelado en atención al favor que me hiciste saliendo mi fiador. Pero, por Alá, te ruego que no  lo  dejes salir de tu pecho.
    Y es el caso que, a partir de aquel día, pasó Saíd  a  ser  comensal  del califa, el cual se encariñó con él y lo nombró juez y no le retiró su favor y atenciones mientras vivió. ¡Pero Alá es más sabio!
  Anónimo.
    Las mil y una noches.